Cuando llega la Noche

Llegando la noche, después de un día lleno de juegos y risas junto con los amigos del barrio Julián y su madre conversaban. 

– Julián ya debes bañarte y ponerte la pijama para dormir.
– Mami, ¿por qué debemos dormir y dejar de jugar?, aun no me divertí lo suficiente. Ya quiero que sea mañana.
– Mi pequeño, la noche se hizo para descansar, así Dios lo quiso. Además ya pronto amanecerá y tendrás todo el tiempo que quieras para jugar.
– Pero mami, ¿me dejas dormir con la luz prendida?, es que tengo miedo.
– Mi amor, no debes tener miedo, en medio de la oscuridad debemos dormir, además recuerda que aunque no veamos a Dios, Él está allí; nunca nos abandonará, en Él debemos descansar. 
Está bien mami, descansaré y esperaré con ansias que amanezca para seguir jugando.

Cuando éramos pequeños amábamos jugar y divertirnos todo el tiempo; pero había algo que nos cortaba la diversión, esta era “La Noche”. Ahora que somos jóvenes o adultos, experimentamos algo similar. Cuando me refiero a “La Noche”, no es solamente como tal, sino como épocas de nuestra vida, momentos en los cuales pasamos desiertos, escases, adversidades. Y es una situación difícil porque te sientes impotente, quieres que termine. Muchas veces has orado, y sientes como que Dios no te responde, como que has perdido esa llama, ese fuego y es allí cuando te preguntas ¿Será que Dios me ha abandonado? o ¿Acaso hice algo malo para merecer esto?

Quisiera mostrarte una historia muy interesante, se trata de un hombre el cual era muy fiel a Dios, amaba y honraba a Dios sobre todas las cosas, además era muy rico, tenía posesiones , una gran familia, todos lo respetaban. De un día para otro, perdió todo cuanto tenía, incluso la salud. Esto no significó que Dios lo había abandonado, simplemente estaba pasando por una “Noche”, muy fría, muy oscura, la cual él quería que termine. Sus supuestos amigos le criticaban y le echaban la culpa de su sufrimiento. Al final él descansó en Dios, sacó fuerzas de donde no sabemos, y le pidió a Dios por sus amigos. Al poco tiempo aquella gran “Prueba o Noche” fue superada, y Dios recompensó a aquel hombre devolviéndole cuanto tenía multiplicado por haber puesto sus cargas en un hombro más fuerte y descansar en Él. (Lee la historia completa en la Biblia, libro Job).

Hoy yo quiero decirte algo muy importante. Aquello por lo que pasas, esa “Noche”, es temporal, no durará para siempre, así como aquella mujer le decía a su hijo “La noche se hizo para descansar”, “Pronto amanecerá”, “No tengas miedo de la oscuridad”. Confía en el Señor, “Aunque no veas la luz, no significa que el sol desapareció”, así mismo Dios no se ha ido, Él está en medio de todo. Calla pues así como algunas chicas se hacen de rogar de su pretendiente, así es Él. La oscuridad y el silencio constituyen parte del plan que Dios tiene para cada uno, forman parte de Su amor, y ese amor es lo que nos da fuerzas para atravesar “La Noche” en triunfo.

Persevera, sigue buscando a Dios, no es tiempo de desmayar, es tiempo de perseverar y descansar en los brazos de Dios luchando en las fuerzas del Padre.

Te dejo con este versículo:

¡Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas,
en cuyo corazón están tus caminos! Salmos 84:5

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